El conflicto de Oriente Medio a debate en el Club de Encuentro

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El pasado 7 de noviembre el Club de Encuentro organizó una mesa debate sobre la crisis actual en Oriente Medio bajo el título: “Cinco visiones sobre el grave conflicto en Oriente Medio” en la que participaron los siguientes ponentes: Antonio Bar Cendón, Catedrático de Derecho Constitucional y Cat. Jean Monnet ad personam de Derecho y Políticas de la UE (P.E) de la Universitat de València; Ana Botella, ex secretaria de Estado de Seguridad, ex presidenta de la Delegación Española en la Interparlamentaria Europea de Seguridad y Defensa (PESC/PCSD); Ignacio Cortiñas, coronel de Ejército de Tierra (R), ex asesor político de TG jefe del Cuartel General de Despliegue Rápido de la OTAN (HQ NRDC-ESP); Frédéric Mertens de Wilmars, director del Departamento Jurídico de la Universidad Europea de Valencia y Javier de Lucas, Catedrático Emérito de Filosofía del Derecho y Filosofía Política Universitat de València. “A todos ellos, socios del club, les precede su prestigio, sus conocimientos y su experiencia”, como afirmó la presidenta, Amparo Maties, en su intervención de presentación, lo que pone de manifiesto que “El valor de nuestro club se lo dan los socios, y con la sesión de hoy es una clara muestra de ello”.

El primero en hacer su intervención fue Antonio Bar Cendón, que como él mismo explicó intentó aportar un testimonio de “racionalidad, sin querer ser acusado de frialdad” porque el proceso necesita un análisis severo y profundo. En esa línea, Bar dibujó la línea histórica que ha ido acumulando las rupturas y consecuencias de lo que pasa ahora, empezando por la manera de trazar las fronteras o los territorios, hechos según describió “diseñado con tiralíneas por las fuerzas que ganaron la 2ª guerra Mundial, y de ahí vienen muchas frustraciones”. Asimismo, fue destacando los diferentes conflictos que han tenido lugar en esta zona, los intentos de paz y acuerdos que finalmente han generado la desconfianza entre las personas que conforman esta sociedad.

Por su parte, Javier de Lucas quiso abordar diferentes puntos de importancia, en primer lugar, la creación de la Declaración de las Naciones Unidas y la Carta de los Derechos Humanos, que lanzó una pregunta a quién acusan de “inútiles” estas instituciones y es ¿Qué alternativa hay? Y explica, “el problema no es del derecho internacional humanitario, sino de la falta de voluntad política y de las razones geopolíticas de cada momento histórico”. Por encima de todo, para Lucas “No hay guerra justa, lo que sí hay es una legítima defensa, pero su uso se debe circunscribir dentro de las coordenadas de la carta de los Derechos Humanos”. Y prosiguió “los atentados del 7 de octubre son crímenes de guerra que se han cobrado la vida de más de 1400 personas, la mayoría civiles, en torno a 240 rehenes… para mí, aunque la primera respuesta de Israel estaba amparada en la “legítima defensa”, después ha devenido en un abuso de esto.” En la opinión de De Lucas, en la respuesta de Israel debería prevalecer la vida de la sociedad civil.

“Fracaso y horror” es como describía Ana Botella los sucesos que se están desarrollando. “A las palabras de fracaso y horror se otra, la inquietud. Porque qué impacto en nuestra sociedad, en la convivencia entre las diferentes religiones, en nuestra seguridad interior, la erradicación, y algo nos llega a Europa, que nosotros somos el efecto colateral de las guerras civiles que llevan los otros. Las guerras siempre producen un efecto de acción-reacción y Europa también sufrirá alguna consecuencia. Este es un conflicto con muchas causas, y casi ningún consenso.” Y como ejemplo, la exsecretaria de Estado de Seguridad, describió las votaciones al respecto de la posición del conflicto en Europa y aunque todos estaban de acuerdo con el alto el fuego y la contención del ataque, que acabaron sin consensos.
Ignacio Cortiñas se centró en el aspecto de la guerra, del conflicto, en el que la política juega un papel lateral y es una guerra de poder y de existencia básica. En su intervención dio su visión sobre el origen y la formación de cada uno de los bandos que han entrado en conflicto y cuáles son los motivos que los han llevado a esta guerra. Por una parte, Hamás quieren un califato en todo Israel y en el Líbano y detrás de eso quieren su supervivencia. Una serie de movimientos en los países de alrededor abocó al grupo terrorista a cometer el atentado tan espantoso para producir terror y shock al mundo entero. Por su parte, Israel quiere que sus ciudadanos vivan en paz, buscan una convivencia forzada.
Para Frédéric Mertens las divergencias están y se acentúan con otro elemento, que es Moscú, Rusia, que está jugando una carta importante. Los occidentales tenemos dos frentes a la vez, la guerra de Ucrania y el conflicto de Oriente Medio y un tercero, que, aunque nos pilla más lejos, pero es el tema de China y Taiwan. En ese sentido, Mertens lanzaba la pregunta de ¿Qué podemos hacer los europeos frente a esto? Necesitamos una postura de unanimidad, aunque es complicado porque tenemos intereses o necesidades distintas, como, por ejemplo, la energética.
Tras la intervención del último de los ponentes de la mesa de debate se dio paso a las cuestiones de las personas asistentes, con gran participación. En total, más de un centenar de personas asistieron a esta mesa de debate sobre esta situación de transcendente actualidad.